El dolor lumbar es una de las primeras causas de incapacidad laboral en el mundo. En la mayoría de los casos no es grave, pero sí es persistente: cuando no se trata la causa, tiende a repetirse. Estas cinco señales indican que es momento de una valoración.
1. Lleva más de una semana y no mejora
Un lumbago agudo suele aliviar de forma notable en los primeros días. Si pasada una semana sigues igual, o mejor solo mientras tomas medicamento, tu cuerpo te está diciendo que necesita algo más que reposo.
2. Es la segunda (o la quinta) vez este año
Los episodios repetidos casi siempre tienen un patrón detrás: debilidad del core, poca movilidad de cadera, postura sostenida en el trabajo o una forma de cargar peso que sobrecarga la zona. Identificarlo es justo lo que hace una valoración.
3. El dolor baja hacia la pierna
Cuando el dolor, el hormigueo o el adormecimiento se irradian hacia el glúteo o la pierna, puede haber compromiso de una raíz nerviosa (lo que muchos llaman ciática). La fisioterapia tiene un papel central en estos casos, siempre con una evaluación cuidadosa.
Consulta a urgencias de inmediato si el dolor lumbar viene con pérdida de fuerza progresiva en las piernas, adormecimiento en la zona genital o dificultad para controlar la orina o las deposiciones.
4. Te cambia la forma de moverte
Te agachas doblando solo las rodillas, te cuesta ponerte las medias o te levantas de la silla apoyándote en los brazos. Estas compensaciones protegen a corto plazo, pero a largo plazo generan rigidez y más dolor.
5. Te quita el sueño o el trabajo
Si el dolor te despierta, te impide dormir de lado o te obliga a faltar al trabajo, ya está afectando tu calidad de vida. No hay que esperar a que empeore para tratarlo.
¿Qué hace la fisioterapia por tu lumbago?
- Valoración: encontrar el origen del dolor, no solo dónde duele.
- Alivio: terapia manual y, cuando está indicada, punción seca.
- Función: ejercicio terapéutico para devolver fuerza y control a la columna.
- Hábito: ajustes de postura, sueño y actividad para que no vuelva.
En Rehabituar hacemos todo esto en tu casa, en sesiones de una hora y con el mismo fisioterapeuta de principio a fin. Si levantarte de la cama ya es difícil, no deberías tener que salir para tratarte.
Este contenido es informativo y no reemplaza una valoración profesional.
